miércoles, 21 de julio de 2010
Pequeñas y miserables cosas que me inspiran
Al otro día, fumando colillas de cigarrillos que fueron de cualquiera, revolviendo el cenicero buscando uno que tenga mas que fumar, el sol en la cara, la boca seca por el whisky, buenos aires amaneciendo, vos y yo en el balcón del cielo, revolviendo el cenicero. Ver tus delicadas manos hacerlo, me volvía loco, tus largos y finos dedos llenos de cenizas, la casa de alguien, el domingo de otro. Pequeñas y miserables cosas que me inspiran. La silla rota. Un secreto. Un tango.
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