
Estaba haciendo la cola en el banco cuando escuche la conversación de dos señoras que se encontraron justo a mis espaldas.
-¡Hola, tanto tiempo!-
-Es cierto, ya no vengo para este lado-
-¿Cómo estas?, ¿Cómo esta tu hijo?-
-Mal, pobre. Desde que mi nuera se fue, cayó en una depresión terrible-
-¿Se fue?-
-Si. Yo se lo había anticipado, pero el, como siempre, no me hacia caso. Y encima, sigue atrás de ella todo el tiempo. Pero bueno, yo ya no me meto más. Que se de cuenta solo. Ahora lo tengo en casa acostado-
-A….mira vos… y vos ¿Cómo estas tanto tiempo?-
-¿Yo?, mal también. Estoy enferma-
-Hu... ¿que tenés?, ¿lo de la presión?-
-no, no, tengo cáncer-
Fin de la charla. Pague las cuentas y me fui.
-¡Hola, tanto tiempo!-
-Es cierto, ya no vengo para este lado-
-¿Cómo estas?, ¿Cómo esta tu hijo?-
-Mal, pobre. Desde que mi nuera se fue, cayó en una depresión terrible-
-¿Se fue?-
-Si. Yo se lo había anticipado, pero el, como siempre, no me hacia caso. Y encima, sigue atrás de ella todo el tiempo. Pero bueno, yo ya no me meto más. Que se de cuenta solo. Ahora lo tengo en casa acostado-
-A….mira vos… y vos ¿Cómo estas tanto tiempo?-
-¿Yo?, mal también. Estoy enferma-
-Hu... ¿que tenés?, ¿lo de la presión?-
-no, no, tengo cáncer-
Fin de la charla. Pague las cuentas y me fui.

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