Y de golpe…. ¡pum!
Se dio cuenta que estaba a un paso de la claridad.
Ahora no sabe si es más feliz o menos triste.
Lo que si sabe es que es pequeño.
Y lo va a anotar en su cuaderno de notas.
“Soy pequeño. El techo del mundo me cobija como a todos.
Solo que no sabía como me llamaba hasta que vos me llamaste.”
Cerró el cuaderno.
Ahora solo le resta cambiar el mundo.
“Para cada acción existe una reacción igual y opuesta”
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